El autor de los poster de «Paradisoul»
Thursday, December 29th, 2005
Hace tiempo que busco al autor de los posters del ciclo «Paradisoul» de Paradiso.
Se trata de Piet «Parra» Janssen y aquí pueden verse algunos de sus trabajos. Feliz Año.

Hace tiempo que busco al autor de los posters del ciclo «Paradisoul» de Paradiso.
Se trata de Piet «Parra» Janssen y aquí pueden verse algunos de sus trabajos. Feliz Año.
Un domingo tan tranquilo como sólo puede serlo un 25 de diciembre. Por suerte no padezco de resaca y puedo concentrarme en un rotulado que estoy preparando para reemplazar el que actualmente posee la cabecera de este sitio que no es un weblog.
Tenía ganas de hacer algo en la tradición de la pluma de punta, pero siempre me gusta utilizar modelos de letras que tienen más que ver con las «cancelerescas» y evitar las letras demasiado el estilo de «cooperplater» inglés (las «eses» y las «bes» son diferentes»).

Me tomé un buen tiempo para hacer un boceto tranquilo a lápiz. De esta manera se pueden ensayar diferentes terminaciones y «rasgueos».

Todavía hay detalles que no me gustan, como por ejemplo el «rulo» inferior de la primera «T»… debería se mas redondeado… pero lo corregiré luego.

El dibujo es lo suficientemente detallado como para trabajar en un programa de dibujo con más precisión. Teniendo en cuenta que estoy trabajando sólo para un tamaño determinado (y no haciendo una tipografía para la venta) puedo dejar pendientes algunos detalles de terminación ya que los mismos luego no se notarán en el JPG final.

En fin… espero poder terminarlo pronto…
Por estos días tambien estoy tratando de dedicar tiempo a lo que podría ser mi primer manuscrito. Amo la caligrafía, pero a mi no me interesan esos trabajos que hacen ostentación de colores, fondos y manierismo (lo que usualmente más impresiona a quien no sabe de caligrafía). No me gusta cuando la caligrafía intenta competir en el campo de las «Bellas Artes». Yo creo que la caligrafía es un arte aplicado que no ocupa un lugar inferior al de la pintura y por lo tanto debe concentrarse en lograr la perfección de su propia estética, de sus particularidades.
A lo que aspiro algún día es a lograr la diáfana regularidad que puedo apreciar en algunos manuscritos. Creo que ese debe ser el objetivo del calígrafo: ser un buen escriba.
Años atrás mi padre escribió un libro de poemas que me gusta. Así que mi manuscrito de principiante es un versión del libro de mi padre (quien ya comenzó a quejarse ya que no considera que «textur» sea un buen modelo para sus textos…).

Mis páginas todavía son muy primitivas… pero de a poco mejoran.
Y por último, también ando investigando un tipo de «letra de bares» en el cual no había reparado antes. No es tan abundante como los ejemplos cursivos que he mostrado anteriormente, pero si se buscan pueden encontrarse algunoss de ellos. Creo que este tipo de letra también pertenece a Leo Beukeboom, pero todavía no he tenido oportunidad de preguntarle.

La semana que viene tengo que continuar con mi entrevista a él y podré saber si mi sospecha se confirma o no.
Cuando se visitan nuevas ciudades y sus calles se vuelven familiares hay un fenómeno que quienes amamos la tipografía no podemos dejar de notar: la afinidad que cada sociedad desarrolla con ciertos tipos de letras.
En la simpatía popular por determinadas tipologías pueden identificarse ciertas causas mas o menos obvias. Entre las mismas podría enumerar: preferencia por estilos «informales» y necesidad comercial de atraer la mirada con buenos pesos, por ejemplo. Empero muchas otras causas respecto de las elecciones me son esquivas y residen en el oscuro mundo del imaginario simbólico que otorga a cada sociedad un color y sabor único.
A mediados del siglo XX, la fundición Amsterdam Tetterode dedicó gran parte de sus esfuerzos al desarrollo de fuentes decorativas muchas de las cuales se volvieron enormemente populares.

Mirando los catálogos con detenimiento puedo entender por que a muchos de los diseñadores holandeses de generaciones posteriores las mismas les parecieron basura. Win Crouwel (quizá el representante más famoso de la versión local del «Estilo Internacional» –Suizo, je– ), «Nobel» le parecía «a characterless piece of trash».
A pesar de que sin dudas estos tipos de Tetterode envejecieron y pasado un tiempo ya no servían en un mundo en donde el «Artista Comercial» se jubilaba y entraba en escena el «Diseñador Gráfico», yo creo que pocas fundiciones entendieron tan bien el gusto popular.
Todavía y a pesar de la desaparición de esta fundición (muchos de cuyos diseños no estan disponibles, o no forman parte de las colecciones de tipos bien distribuídas en Holanda) me asombra descubrir la cantidad de empresas o comercios que siguen utilizando algunas estas fuentes.
No estoy hablando de las grandes corporaciones holandesas de limpios y acépticos logos, sino de comercios, y empresas medianas para quienes «Reiner» o «Libra» todavía son válidas y útiles.

*Tetterode Reiner
El caso de la fuente «Rondo» es interesante. Suelo toparme con ella a menudo, pintada en los lados de empresas de camiones cuyo nombre de seguro no recordare. Tambien sobrevive en la fachada de varios comercios tradicionales, como esta ferretería:

La historia detrás de la fuente es bastante triste: su autor fue Stefan Schlesinger, notable calígrafo y autor de bellísimos rotulados comerciales para packaging.
Luego de ser durante años uno de los más sofisticados y originales «artistas comerciales» de Holanda, Schlesinger fue capturado por los nazis luego de la invasión Alemana a Holanda y ejecutado en Auschwitz. «Rondo» quedó inconclusa y fue terminada luego por Dick Dooijes.
Schlesinger fué tambien autor de un libro sobre «lettering»: «Samples of modern lettering for signpainters and draughtsmen».
No puedo dejar de pensar un poco en él cuando veo sus letras. Es bello saber que las mismas siguen siendo de alguna manera populares, pero también es triste conocer su origen e historia.
No voy a terminar la nota aquí. Tengo una afinidad demasiado vulgar por lo trágico y me salen muy fácil los finales en donde alguien se muere. Prefiero reproducir un verso de Jan Campert (”Een Amsterdamsch Lied”) compuesto en «Rondo» y extraído de un bellísimo catálogo de la Amsterdam Tetterode de 1960 que tuve la suerte de encontrar.

*Nota I: Buscando información para esta nota me topé con lo siguiente: el autor del poema compuesto en Rondo en el catálogo de Tetterode es Jan Campert quién fuera escritor y periodista en Amsterdam. Campert fué arrestado tambien durante la ocupación por ayudar a los judíos. También él murió en un campo de concentración. Quien compuso su poema con «Rondo» lo hizo seguramente conociendo el destino de ambos. Esta nota termina de nuevo trágica sin que fuera mi intención.
*Nota II: Numerosos datos vertidos en esta nota han sido publicados en el libro «Dutch Type» de Jan Middendorp. Libro que recomiendo fuertemente comprar.
El «mainstream» y el «underground». El logo de «Jagermeister» y las letras dibujadas de los afiches de Paradiso.
En «Jagermeister» buenas «textur» con fuerza y soltura. La influencia de Koch se nota en este «lettering», pero también posee elementos propios.

Buscar y fotografiar los afiches de «Paradiso» ya se ha hecho hábito en mi.Sin embargo, sigo sin saber quién es el autor…

Hace semanas que he no trabajaba en el pequeño «lettering» que estoy haciendo para mi portfolio. Dejar «descansar» trabajos no es bueno para la productividad, pero sí para lograr ese distanciamiento tan necesario a la hora de corregir lo que uno hace. (Objetividad: Dícese de aquello de lo que sólo tenemos un destello ocasional que nos llega desde la entrada de la caverna…)
Mirando el estado en el que se encuentra mi diseño, varios problemas se hacen evidentes. Sin duda, los mismos responden a una causa común; en el traspaso del dibujo en lápiz a la digitalización, las letras han perdido soltura, gracia.

Una lógica tan modular como la construye las «textur» puede jugarnos malas pasadas. La computadora permite fácilmente componer con las reglas constructivas góticas, pero de la misma manera resulta fácil olvidar las excepciones a las reglas, las correcciones, las sutilezas.
Si analizo dos de las mejores góticas que se han diseñado, «Goudy Text» y «Wilhelm-Klingspor-Schrift» (de Goudy y Koch, respectivamente), estan llenas de pequeños detalles que las dotan de ritmo y belleza.
Sin estos detalles diminutos, las letras góticas se vuelven geométricas en exceso.
(Creo que algo similar ocurre cuando se comienza a hacer caligrafía: primero se aprende la construcción de las letras, en que ángulo apoyar la pluma, etc. Luego, lleva tiempo advertir que aquello hemos aprendido no basta, que para que las letras sean de buena ejecución es necesario utilizar una batería de pequeñas correcciones y «trampas»).

Los principales errores de mi diseño residen en hacer las líneas demasiado rectas. Pequeñas curvas al final de los trazos principales, recrearán mejor el efecto de la pluma, su dinamismo y gracia. Asimismo, muchas de las aristas de mis letras son demasiado agudas, un detalle que tambien vuelve los trazos poco naturales.

La «s» necesita numerosas correcciones: la contraforma de la parte superior pide mas blanco, quizá tenga que modificar las proporpciones y hacerla un poco mas ancha (lo haré luego digitalmente ya que resulta más fácil…).
Es también importante recrear ese ángulo diagonal que de alguna manera es su «espina dorsal».
No estoy muy conforme con la forma en que terminan los bastones. Creo que ensayaré una forma similar a la que puede verse en el descendente de la«p».