Bastarda flamenca
Friday, October 27th, 2006
Los tipos «Civilité» siempre me han sido fascinantes. Su complejidad, lo intrincado de sus capitales, su historia ligada a los enfrentamientos religiosos y los libros clandestinos; todos estos elementos confluyen para que quienes nos deleitamos con cierta excentricidad tipográfica, estemos a gusto.
La historia cuenta que en el siglo XVI fue Robert Granjon quien por primera vez cortó punzones con este diseño y los utilizó en el libro «La civilité puéril». Pero Granjon no hizo mas que plasmar (y normalizar) en metal un estilo de escritura formal frecuentemente utilizado en las cancillerias del Ducado de Borgoña (y conocida entonces, entre otras denominaciones, como «Courante»).
Estos estilos de escritura, frecuentemente descriptos en los libros como «góticas cursivas» son los antecesores directos de las muy diversas «Fraktur».
Atrapado por el encanto de los manuscritos flamencos que con cierta frecuencia visito en el Museo Meermanno es que me he puesto a practicar copiando algunas páginas escritas en «bastarda flamenca». Pero debo tener cuidado, genera dependencia.




