Alejandro Lo Celso presenta «Arlt», su nueva familia
Tuesday, December 26th, 2006
Arlt, la nueva familia de PampaType, es una tipografía expresionista con cierta influencia barroca. Fue premiada en el concurso de la revista Creative Review, Londres 2005, y está inspirada en la literatura del escritor argentino Roberto Arlt, quien renovó profundamente la literatura hispanoamericana con la introducción, por primera vez en obras literarias, del uso del lunfardo (el argot orillero de Buenos Aires del siglo 19). PampaType está trabajando en las variables de peso (Gris, Negra, SuperNegra) de Arlt y en sus itálicas, y habrá también versiones display.

El estilo expresionista, un género tipográfico acuñado y consagrado por los diseñadores de tipografías de Europa del Este a mediados del siglo 20 (notablemente Menhart, Preissig y Tyfa, y en la actualidad Frantisek Storm), fue en realidad anticipado por la obra del audaz grabador de punzones alemán Christian Zinck, de mediados del siglo 18. En nuestra opinión, Zinck llevó el ideal expresivo típico del Barroco (aburrido de los ideales tipográficos renacentistas de mesura, balance y austeridad) a un estadio de expresividad plástica legítima por sí misma, y alejada ya de la preocupación por una tipografía delicada y técnicamente perfecta, amiga de la ostentación del papel satinado típico de comienzos del Neoclasicismo (Baskerville, Fleischman, Rosart, Fournier, Didots).

Arlt es una tipografía contemporánea que juega a la combinación de los ideales de búsqueda estética del Barroco con elementos del Expresionismo. Las mayúsculas son familiares al Barroco y al Rococó típicos de la tipografía holandesa y flamenca de los siglos 17 y 18, pero cierto histrionismo y caprichismo rigen el diseño individual de los caracteres minúsculos: terminales tipo “jopos”, espinas largas, talones exagerados, modulaciones “veloces” con horizontales gruesos y verticales finos (rebeldes a la tradición caligráfica), diferenciaciones extremas entre serifs de base y serifs de altura de x, acentos de alto voltaje, cabezas más grandes que cuerpos, cursivas apuradas y casi ornamentales, etc. Todo ello en suma logra unos caracteres al borde del ridículo, sin duda inaceptables para la moral y las buenas costumbres del tipógrafo conservador.
Lo interesante de Arlt es, sin embargo, que la amalgama que se logra en la composición de texto es armónica y «picante», alcanza una textura florida y expresiva, algo que, a nuestro criterio, está más cerca del universo del submundo orillero retratado por Arlt en sus novelas: el realismo social argentino de principio del siglo 20, áspero, impredecible, en constante ebullición. Arlt es como una bomba de tiempo.
Como todo ingrediente de cocina de sabor fuerte, debe utilizarse con mucho cuidado. Una combinación excesiva de sabores puede resultar en un plato que obnubile los sentidos hasta el hastío, un collage desesperado y anárquico que nos lleve a ninguna parte. Por eso, debe usarse con moderación.

Arlt es por sus características, una letra apropiada para componer textos literarios, sobre todo relatos oscuros del bajo mundo, historias del hampa y el crimen organizado. Algún diseñador interesado en dar identidad a una red de cafishios por ejemplo, o a otras manifestaciones de la mafia, bien puede reparar en la tipografía Arlt con toda confianza.








